Entradas

¿Qué es ser un maestro?

Imagen
 Si hoy preguntáramos a personas qué profesor recuerdan más, probablemente muchos no mencionarían a quien explicaba mejor una fórmula o un contenido concreto. Tal vez recordarían a aquel que los escuchó, que creyó en ellos, que les motivó o que hizo que ir a clase fuese especial. Con esta idea surgió una pregunta: ¿qué hace que un docente permanezca en la memoria de sus alumnos? Para intentar responder a esta pregunta, decidí preguntar a distintas personas “¿Qué profesor recuerdas más y por qué?” Después de escuchar las respuestas de diferentes personas, hubo algo que me llamó especialmente la atención: la mayoría no recordaba a un profesor por un contenido concreto que enseñó o por una nota obtenida en una asignatura. Lo que más permanecía en su memoria eran pequeños momentos, gestos o actitudes: un profesor que les ayudó cuando tenían dificultades, alguien que les motivó o que los escuchó. Esto me hizo pensar en la verdadera importancia de la profesión docente y en el significado...

Entonces, ¿para qué tengo corazón?

Imagen
 Vivimos en una sociedad curiosa. Nunca habíamos estado tan conectados, y al mismo tiempo, nunca había parecido tan complicado sentir algo de verdad. Abrimos una aplicación y en segundos podemos hablar con alguien que está a kilómetros de distancia, conocer personas nuevas o compartir partes de nuestra vida con cientos de personas. Sin embargo, en medio de toda esa conexión, parece que también aprendimos a relacionarnos desde el miedo. Hoy escuchamos constantemente frases como: “no te ilusiones”, “tarda en contestar”, “no demuestres demasiado interés”, “hazte la difícil”, “no te enamores tan rápido”, “que no note que te importa”. Y, sin darnos cuenta, estas frases se convierten en una especie de manual escrito sobre cómo querer a alguien. La idea principal parece sencilla: si sientes menos, sufres menos. Si te prometes, nadie puede hacerte daño. Si aparentas indiferencia, tienes el control. Pero hay una pregunta que aparece en medio de todo eso y que tiene más sentido del que parec...

Nunca sabemos cuando es la última vez

Imagen
 Ayer vi un vídeo en Internet sobre un chico que decía que en esta sociedad, cada vez la gente valora menos las cosas. Y me he dado cuenta de la razón que tiene, por eso esta entrada se va a basar en hacer una reflexión sobre ese vídeo. A veces la vida cambia sin hacer ruido. No aparece ningún aviso, nadie nos detiene para decirnos: “míralo bien porque esto no volverá a pasar”. Simplemente ocurre. Un día cualquiera termina siento el último de algo y nosotros ni siquiera lo sabemos mientras lo estamos viviendo. La última vez que ves a una persona. La última risa con un grupo de amigos que pensabas que siempre estaría ahí. La última vez que alguien te espera despierto en casa. La última vez que das un abrazo a una persona especial. La última vez que dices “te quiero” a alguien. Y lo más duro es que casi nunca, por no decir nunca, valoramos esos momentos cuando todavía los tenemos. Vivimos demasiado rápido, demasiado acostumbrados a pensar que todo seguirá igual mañana. Creemos que la...

El valor de ponerse en el lugar del otro

Imagen
 El otro día en clase tuvimos la oportunidad de que nos explicaran la fundación Amigó de Madrid. En esta pequeña charla me impactaron muchas cosas, pero sobre todo lo que mas me impactó sobre los testimonios de algunos de la organización fue la frase que dijeron de "no solo tienes que pensar en ti".  En la sociedad que vivimos, parece que lo único que importa en nuestras decisiones es el éxito personal, por lo que es fácil caer en la idea de que lo más importante es "mirar por uno mismo". Sin embargo, vivir en sociedad implica algo más que perseguir objetivos individuales, ya que también supone reconocer que nuestras acciones tienen un impacto en quienes nos rodean. Pensar en los demás o ponerse en el lugar del otro, no significa descuidarse de uno mismo, sino encontrar un equilibrio entre nuestras necesidades y las de los demás. Por ejemplo, la empatía permite conocer las emociones y situaciones ajenas, facilitando relaciones más sanas y solidarias. Cuando somos ca...

¿Quién soy?

Imagen
 Mi nombre es Daniela y soy de Toledo. Pero ahora mismo estoy viviendo en un Colegio Mayor en Madrid. En Septiembre cuando mis padres me llevaron a Madrid para quedarme ya, lo veía como algo que no podía soportar, que me iba a querer ir de allí, que no iba a hacer amigos y que no me iba a gustar. Pero menos mal que no decidí irme, porque creo que este año ha sido uno de mis mejores años. En el colegio he conocido a mucha gente e incluso he hecho hasta un grupo de amigos, que nos llevamos super bien y me encanta estar salir por Madrid con ellos.  Este es mi grupo de amigos en el Colegio, aunque falta una de las personas más importantes para mí: mi amiga Sandra. Somos del mismo pueblo y desde pequeña somos amigas y ahora seguimos en el mismo grupo de amigas. Las dos sabíamos que nos íbamos a ir a Madrid a estudiar, y primero estuvimos mirando pisos porque ella se negaba a ir a un Colegio o Residencia. Pero no encontramos ninguno, y al final echamos la solicitud para ir a un Cole...